La creación de las casas comerciales
LA CREACIÓN DE LAS CASAS
COMERCIALES
El desarrollo del comercio en varias regiones de la
Nueva Granada hizo que se consolidaran distintas casas comerciales entre 1845 y
1870. Estas firmas comercializaban y exportaban materias primas y llegaron a
contar con una red de corresponsales en varios lugares del mundo. Las
importantes ganancias que obtuvieron les posibilitaron financiar a terceros.
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| La creación de las casas comerciales facilitó la importación de productos muy demandados, como medicamentos o ropa. En la imagen, grabado de la antigua calle Real de Bogotá en la década de 1870. |
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espués de la guerra de los Supremos (1839-1842) y
la crisis financiera de 1842, las diferencias entre centralistas y federalistas
se incrementaron discordancias que quedaron plasmadas en la Constitución de
1853 y, posteriormente, en la de 1858, que dio lugar a la Confederación Granadina.
Paralelamente a estas circunstancias políticas, el comercio en el país se
reactivó, aunque se consolidó con mayor firmeza en los mercados internos de
cada región que entre los distintos estados federados debido a que las
infraestructuras eran aún limitadas. El comercio exterior también se desarrolló
enormemente, sobre tod0 gracias a las demandas puntuales de algunas materias
primas, como el tabaco y la quina, entre otras, que se comercializaban a través
de una red de corresponsales internacionales.
En el mismo período, se empezaron a crear empresas
importadoras de productos como medicamentos, ropas, licores, objetos de lujo y
otros utensilios que la población colombiana empezaba a demandar. Este
dinamismo comercial impulsó la creación no solo de las casas comerciales,
dedicadas unas a importar y acercar estos productos a las diferentes regiones,
principalmente a Bogotá y Medellín (como Restrepo e Hijos, Montoya e Hijos,
Bravo & Tamayo, Koppel & Schloss, Vengoechea Lafaurie & Cia. Villa
e Hijos, entre otras) y otras a la exportación, sino también de las casas
comisionistas, empresas que, en apoyo a los distintos mercados, llevaban a cabo
las transacciones en nombre propio o en representación de las casas
comerciales. Entre otras actividades, estas realizaban giros al exterior con
letras de cambio que respaldaban las actividades de comercio con vales de deuda
del Gobierno. Con el paso del tiempo, algunas firmas llegaron a unificar ambas
actividades, la comercial y la de financiación. Este hecho permitió que algunas
casas comerciales y comisionistas concedieran los primeros créditos a
particulares y comerciantes utilizando la pignoración de las mercancías o de
algún bien inmueble como garantía.
En 1863, tras la promulgación de la Constitución de
Rionegro se abrió la posibilidad de reducir la participación del Gobiern0 en
los asuntos económicos e incentivar la libre empresa como parte de un plan que
mejoraría el crecimiento y el desarrollo económico de la república, conocida
desde ese momento y hasta 1886 como los Estados Unidos de Colombia. Pero, como
parte de la nueva estructura federal las casas comerciales de los Estados más
activos en términos económicos (Antioquia, Bolívar, Cundinamarca y Cauca)
tuvieron la posibilidad de que sus actividades financieras pudieran realizarse
bajo una nueva figura, los bancos. Es decir, cada estado federado aprobó la
actividad bancaria como una opción más, tanto para compañías nacionales como
extranjeras. Sin embargo, el negocio financiero no llamó
inmediatamente la atención de las casas comerciales, debido a que, entre otros
compromisos, implicaba su reestructuración, generalmente a través de la
asociación con otras compañías. Pero durante la década de 1870 la falta de
fondos para las actividades de importación y exportación hizo que las casas
comerciales considerarán convertirse en bancos o crearlos paralelamente.
Posiblemente era un negocio más rentable y menos riesgos que el intercambio de
mercancías y, por esta razón, algunas de ellas se aventuraron a emitir
documentos (cartas de crédito) y aceptar letras de cambio que facilitaron sus
propias actividades de comercio internacional, así como las de otros
comerciantes y particulares. Finalmente, también se ocuparon de los créditos a
agricultores y artesanos y, unos años después, algunas casas comerciales
iniciaron la emisión de billetes, aunque esto solo fue posible cuando varias de
ellas decidieron asociarse e invertir en la creación de varios bancos, como los
de Bogotá, de Colombia o de Antioquia, entre otros. En resumen, el comercio impulsó la apertura de una
gran cantidad de casas comerciales y comisionistas, pero fueron muy pocas las
que se volcaron exclusivamente en el negocio financiero, ya fuera
transformándose en bancos o como inversionistas en este tipo de actividades económicas.
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| Moneda de 1 peso acuñada en 1855 |
Las monedas francesas
La enorme cantidad de denominaciones y acuñaciones de moneda en
circulación en el país hasta mediados del siglo xx había impedido homogeneizar
el sistema monetario. En 1846 se intentó unificarlo según el sistema monetario
francés, que establecía la acuñación de monedas de plata con una finura de 900
milésimas y una equivalencia del peso en 10 reales y no en 8 reales, como había
sido la norma hasta entonces. Sin embargo, esto complicó aún más la situación,
ya que permitió que las monedas francesas de plata también pudieran circular en
el país, lo que a efectos prácticos se traducía en que otra moneda se unía a un
grupo de denominaciones ya de por sí numeroso.


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